16 oct. 2013

Oda para la elección de su sepulcro (Ode pour l'election de son sepulchre)

Ode pour l'election de son sepulchre

I
For three years, out of key with his time,
He strove to resuscitate the dead art
Of poetry; to maintain "the sublime"
In the old sense. Wrong from the start--

No, hardly, but seeing he had been born
In a half savage country, out of date;
Bent resolutely on wringing lilies from the acorn;
Capaneus; trout for factitious bait;

Idmen gar toi panth, hos eni troie
Caught in the unstopped ear;
Giving the rocks small lee-way
The chopped seas held him, therefore, that year.

His true Penelope was Flaubert,
He fished by obstinate isles;
Observed the elegance of Circe's hair
Rather than the mottoes on sun-dials.

Unaffected by "the march of events,"
He passed from men's memory in l'an trentuniesme
de son eage;the case presents
No adjunct to the Muses' diadem.

II
The age demanded an image
Of its accelerated grimace,
Something for the modern stage
Not, at any rate, an Attic grace;

Not, certainly, the obscure reveries
Of the inward gaze;
Better mendacities
Than the classics in paraphrase!

The "age demanded" chiefly a mould in plaster,
Made with no loss of time,
A prose kinema, not, not assuredly, alabaster
Or the "sculpture" of rhyme.

III
The tea-rose tea-gown, etc.
Supplants the mousseline of Cos,
The pianola "replaces"
Sappho's barbitos.

Christ follows Dionysus,
Phallic and ambrosial
Made way for macerations;
Caliban casts out Ariel.

All things are a flowing
Sage Heracleitus say;
But a tawdry cheapness
Shall outlast our days.

Even the Christian beauty
Defects--after Samothrace;
We see to kalon
Decreed in the market place.

Faun's flesh is not to us,
Nor the saint's vision.
We have the press for wafer;
Franchise for circumcision.

All men, in law, are equals.
Free of Pisistratus,
We choose a knave or an eunuch
To rule over us.

O bright Apollo,
Tin andra, tin heroa, tina theon,
What god, man or hero
Shall I place a tin wreath upon!

IV
These fought in any case,
And some believing,
pro domo, in any case...

Some quick to arm,
some for adventure,
some from fear of weakness,
some from fear of censure,
some for love of slaughter, in imagination,
learning later...
some in fear, learning love of slaughter;

Died some, pro patria,
non "dulce" not "et decor"...
walked eye-deep in hell
believing old men's lies, then unbelieving
came home, home to a lie,
home to many deceits,
home to old lies and new infamy;
usury age-old and age-thick
and liars in public places.

Daring as never before, wastage as never before.
Young blood and high blood,
fair cheeks, and fine bodies;

fortitude as never before
frankness as never before,
disillusions as never told in the old days,
hysterias, trench confessions,
laughter out of dead bellies.


V
There died a myriad,
And of the best, among them,
For an old bitch gone in the teeth,
For a botched civilization,

Charm, smiling at the good mouth,
Quick eyes gone under earth's lid,

For two gross of broken statues,
For a few thousand battered books.
Ezra Pound

*    *    *    *    *

I

Por tres años, fuera de sintonía con su época,
se esforzó en resucitar el muerto arte
de la poesía; en mantener “lo Sublime”
en el viejo sentido. Errado desde el comienzo –

No, casi, pero viendo que había nacido
en un país semi-salvaje, atrasado;
resueltamente inclinado a sacar lirios de las bellotas;
Capaneo, trucha para ficticio señuelo;

pues sabemos cuántas fatigas padecieron en la vasta Troya
oyó el oído sin tapones;
dando las rocas pequeña deriva
las tajadas aguas lo sostuvieron, por consiguiente, ese año.

Su verdadera Penélope era Flaubert,
pescó cerca de tercas islas;
observó la elegancia del cabello de Circe
en vez de los lemas de los relojes de sol.

Indiferente a “la marcha de las cosas”
desapareció de la memoria de los hombres en el año treinta
de su vida, el caso no presenta
anexos a la diadema dela Musa.

II
La época exigía una imagen
de su acelerada mueca,
algo para el moderno escenario,
en todo caso, no una gracia Ática;

no, ciertamente no las oscuras ensoñaciones
de la mirada interior;
¡Mentiras mejores
en vez de paráfrasis de los clásicos!

La ‘época exigía’ sobre todo un molde en yeso,
hecho sin pérdida de tiempo,
una prosa movida, no, con toda seguridad, alabastro
o la ‘escultura’ de la rima.

III
La falda color té de rosas, etc.
suplanta a la muselina de Cos,
la pianola ‘reemplaza’
a las liras de Safo.

Cristo sigue a Dionisos,
fálico y ambrosiaco
abrió la vía a las maceraciones;
Calibán exorciza a Ariel.

Todas las cosas son un fluir,
dijo el sabio Heráclito;
pero una bajeza de oropel
hará sobrevivir nuestros días.

Incluso la belleza Cristiana
deserta – después de Samotracia;
vemos lo bello
promulgado en el mercado.

La carne del fauno no es para nosotros,
ni la visión del santo.
Tenemosla Prensacomo hostia,
franquicia para la circuncisión.

Todos los hombres, en la ley, son iguales.
Libres de Pisístrato,
escogemos un bribón o un eunuco
para que nos gobierne.

¡Oh, resplandeciente Apolo,
qué hombre, qué héroe, qué dios,
a qué dios, hombre o héroe
colocaré una guirnalda de hojalata!

IV
De cualquier modo estos lucharon,
y algunos creyendo,
pro domo, en todo caso…

Algunos prestos a las armas,
otros por aventura,
quienes por temor a la debilidad,
o temor a la censura,
algunos por deseo de matar, en la imaginación,
aprendiendo luego…
otros con miedo, aprendiendo el deseo de matar;

Mueren algunos, pro patria,
no ‘dulce’, no ‘et decor’…
caminaron con ojos abismados en el infierno
creyendo en las mentiras de los viejos, luego descreídos
vinieron a casa, a la casa de una mentira,
a casa para muchos desengaños,
a casa para viejas mentiras y nuevas infamias;
la vieja y espesa usura
y los embusteros en las plazas.

Osadía como nunca antes, derroche  como nunca antes.
Sangre joven y sangre tensa,
bellas mejillas y bellos cuerpos;

fuerza como nunca antes
franqueza como nunca antes,
desilusiones como jamás se contaron antes,
histerias, confesiones de trinchera,
matanzas desde vientres muertos.

V
Allí murieron miríadas,
y de los mejores entre ellos,
por una vieja puta desdentada,
por una inepta civilización,

Encanto, sonriendo a la buena boca,
vivos ojos idos bajo la costra de la tierra,

por doce docenas de estatuas rotas,
por unos cuantos miles de libros vapuleados.
 
Ezra Pound

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