30 oct. 2011

Madrigal lento

Te haces al deshacerte más hermosa
lo mismo que en la nieve derretida
bajo su tersa limpidez dormida
el tiempo, vuelto espíritu, reposa.

Te haces tan dulcemente tenebrosa,
lago de mi montaña ensombrecida,
que en tu quietud recoges hoy mi vida;
mi ayer que a mi mañana se desposa.

Igual que ayer cantaba a mi montaña,
hoy a ti, mi honda paz, mi nieve viva,
mi muerte atesorada en la costumbre,

canto, mientras tu tiempo me acompaña,
oh clara compañera fugitiva,
hacia el desnudo mar desde la cumbre.

Leopoldo Panero
 

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